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sábado, 23 de febrero de 2013

Una práctica ideal de enseñanza


Bajo mi punto de vista, la práctica ideal de la enseñanza sería aquella en la que, para empezar, el alumno fuera el protagonista del proceso de enseñanza-aprendizaje. Y por tanto, la tarea del profesor debería estar centrada en el aprendizaje del alumno y en ese proceso. Dicho profesor tiene que ser capaz de enseñar a sus alumnos con los métodos adecuados de cara a cumplir con el fin previsto. Así pues, debería utilizar una metodología activa y participativa, que se base en la experimentación y que haga al alumno partícipe y regulador de su propio aprendizaje. El profesor no sólo ha de guiarles a los alumnos en ese proceso sino que tiene que fomentar en ellos el afán y la curiosidad por aprender y hacer de ellos unas personas reflexivas.
Además de esto, la relación entre el alumno y el profesor ha de ser cercana. Cada alumno es único e irrepetible, por lo que el profesor ha de estar al tanto de esa gran diversidad y atender a cada uno de ellos de manera individualizada.

Como ya he dicho antes, el rol del alumno es como protagonista y centro del proceso de enseñanza aprendizaje. Él es quien aprende, por lo que la enseñanza debe estar centrada en él y adaptar sus necesidades para que dicho aprendizaje sea eficaz. Hay que permitirle que tome las decisiones no sólo de lo que aprende sino también de cómo lo aprende para facilitar el aprendizaje autorregulado. Así pues, la idea principal es concebir el rol del alumno como aquel que participa activamente en su propio proceso de aprendizaje.

La mejor manera para que los estudiantes aprendan es mostrarse, no como un profesor autoritario y distante, sino como alguien cercano que conoce todas sus destrezas y necesidades. El profesor ha de mostrar interés por las preocupaciones de los alumnos, motivarles y hacerles sentir importantes en el proceso de enseñanza aprendizaje. Así pues, el rol del profesor no sólo es de guía sino que es aquel que conoce a sus alumnos, los motiva y adapta su enseñanza al aprendizaje de los alumnos, teniendo en cuenta las necesidades de cada uno de ellos. La idea clave de este apartado resultaría de un combinado del profesor autoritario, pero a la vez flexible y cercano.


viernes, 22 de febrero de 2013

Mis propias reflexiones


Después de un mes bajo la lectura del libro “Aprendizaje y enseñanza en el siglo XXI” he podido reflexionar sobre la educación y su proceso, y por tanto extraer mis propias conclusiones.

Bajo mi punto de vista, enseñar y aprender no comprenden dos definiciones separadas, sino que forman un mismo conjunto. Así pues, hablamos de proceso de enseñanza-aprendizaje como el fin de la educación, donde no se tienen tan en cuenta los resultados, sino también el proceso que se lleva a cabo. De esta manera intento explicar que no hay alguien que enseña (profesor) y alguien que aprende (el alumno), sino que, al igual que en ECAA, aprenden todos los agentes implicados en el proceso de enseñanza-aprendizaje, siendo todos ellos quienes asumen el control y responsabilidad.

En cuanto a los contenidos que deberían aprender mis alumnos, considero que no sólo han de ser conceptuales (estudio de la materia), sino que han de desarrollarse también desde una perspectiva actitudinal y procedimental. Relacionado con esto, el conocimiento tiene estar enfocado de una forma global, enfocando problemas de la vida real. De esta manera les resultan contenidos familiares, se muestran más motivados y cercanos, son capaces de aplicarlos a la vida diaria y el proceso de enseñanza-aprendizaje es más óptimo.

Así mismo, las actividades han de ser lúdicas y participativas donde el alumno se sienta agente activo de su propio proceso de enseñanza aprendizaje. De esta manera, el profesor no les deja solos, sino que ha de guiarles en este proceso. Es decir, tiene que darles una retroalimentación y evaluarles, pero no sólo en los resultados obtenidos, sino en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje.


jueves, 21 de febrero de 2013

El docente, punto de partida del cambio en la enseñanza


A lo  largo de la lectura del libro se analiza el modelo de Enseñanza Centrada en el Alumno y su Aprendizaje (ECAA), y hemos podido ver las características que caracterizan dicho proceso y extraer nuestras propias conclusiones. La entrada que hoy publico refleja una reflexión de mi práctica como docente.

Después de “autoaplicarme” un instrumento del libro y responder a varios ítems del cuestionario, he podido reflexionar sobre qué es aquello que me mueve como docente.

Mi puntuación extraída en cada escala se asemeja bastante a la media óptima, por lo que considero que mis ideas sobre la práctica docente son las mismas que una enseñanza centrada en el alumno y su aprendizaje. Así pues, los ítems que han priorizado de manera positiva en mis puntuaciones son las de la Escala 1, en cuanto a aprendizaje centrado en el alumno y su aprendizaje se refiere. No obstante, considero que saber la teoría no implica saber ponerlo en práctica. Es decir, que muchas veces tenemos una imagen ideal sobre qué es ser un buen docente, pero no siempre lo realizamos así.

De cara a un aprendizaje más cercano con los alumnos, lo importante es que el profesor establezca relaciones afectivas con sus alumnos para que éstos se sientan más motivados. Así pues, el docente ideal también debería dejar actuar a los alumnos, pero no por sí solos, sino guiándoles durante su tarea y adaptando la enseñanza a las necesidades del grupo de aprendizaje. Se trata pues, de hacerles responsables de su propio proceso de enseñanza-aprendizaje, pero dándoles una retroalimentación para que puedan descubrir sus propios errores en el proceso. 


jueves, 14 de febrero de 2013

Evaluación


En el modelo de una Enseñanza Centrada en el Alumno y su Aprendizaje (ECAA), la evaluación, al igual que las actividades, ha de ser auténtica. Tiene que garantizar el grado de adquisición del conocimiento, su comprensión y el nivel de aplicación de las estrategias de aprendizaje.
Es tendencia que los profesores no se encuentren cómodos con este tipo de evaluaciones y tiendan a utilizar las tradicionales medidas estandarizadas.

Todavía no soy profesora, pero me gustaría dar un ejemplo de lo que es para mí la evaluación y qué tipo de medidas emplearía:
Para empezar, una buena evaluación  ha de basarse en problemas de la vida cotidiana, que  a los alumnos les resulte familiar, y por tanto, útil. Han de ser capaces de integrar los conocimientos teóricos y ponerlos en práctica en la vida diaria. El profesor no sólo tiene que tener en cuenta los resultados, sino todo el proceso que cada alumno lleva a cabo para conseguir dichos resultados. Así pues, no nos basta con evaluar los resultados al final de la tarea, sino que tiene que darse una evaluación inicial previa, una evaluación durante se realiza, y una evaluación de los resultados finales.

En el área de Matemáticas convendría realizar problemas que al alumno le resulte familiar, cercano. A la vez que tenga que aplicarlo a su vida cotidiana. Así por ejemplo, en la propia aula se puede aplicar el concepto de la suma y la resta simulando la compra en un supermercado, o los porcentajes para comprarse ropa en un centro comercial, etc. Se trata de hacerles ver que todo aquello que aprenden en las aulas les sirve para aplicarlo en la vida real.

Conozco un caso en el que un niño presentaba severas dificultades  para realizar problemas con multiplicaciones. Así pues, la profesora decidió hablar con los padres para conocer los gustos del niño. Resulta que dicho alumno tenía una gran devoción por el Osasuna. La profesora, muy astuta, preparó ejercicios de problemas personalizados para él, donde  el contexto era el fútbol y los protagonistas los jugadores del Osasuna, los cuales conocía “de cabo a rabo”. Y así fue cómo la profesora consiguió que le gustara realizar problemas de matemáticas.


lunes, 11 de febrero de 2013

Los 12 pasos de un modelo de diseño integrado

Mientras que en un modelo de Enseñanza Centrada en el Contenido, el profesor se limita a cubrir el temario establecido, en el modelo de Enseñanza Centrada en el Alumno y su Aprendizaje (ECAA), el profesor también se centra en el contenido pero esforzándose por lograr un ambiente que favorezca su aprendizaje.

En esta misma línea, Fink hacen referencia al término "integrado" recalcando la importancia del contexto en el diseño. 
Propone el concepto de diseño integrado que supera la sistematización de objetivos, contenidos y criterios de evaluación previa a la acción de enseñar y acentúa la relación interactiva de estos elementos con la realidad de cada aula.

Así mismo, establece los siguientes 12 pasos que han de llevarse a cabo en un modelo de diseño integrado:

jueves, 7 de febrero de 2013

Learning centered



Frente a un modelo de enseñanza centrada en el profesor (teacher centered) donde pretende que el alumno adquiera unos conocimientos, actitudes y estrategias según el currículum escolar, está la enseñanza centrada en el alumno (student centered) donde se otorga mayor protagonismo al alumno permitiéndole tomar decisiones en su propio aprendizaje para que alcance los objetivos de aprendizaje.

Además de esto, Driscoll introduce  defiende un tercer modelo de enseñanza centrado en el aprendizaje, lo que se conoce como learning centered.

En el libro “Aprendizaje y enseñanza en el siglo XXI: Pautas para el desarrollo profesional del profesorado” se aborda sobre este tema. Sinceramente, antes de leer las páginas de este libro no sabía que existiera un tercer tipo de modelo de enseñanza centrada en el profesorado. Tras reflexionar sobre los conocimientos previos y los ya adquiridos tras informarme, puedo completar las siguientes preguntas que antes quedaban vacías de contenido

  •           ¿Quién aprende?

En este modelo no sólo  aprende el alumno, sino que se produce un aprendizaje común donde aprenden todos los participantes en el proceso como profesores, administradores o padres Es decir, todos los agentes del contexto. El rol que asume el profesor ya no es solamente de transmisor de conocimientos sino que aparece la idea del profesor como aprendiz y adopta también la función de investigador de la enseñanza.

  •           ¿Qué es el aprendizaje?

El aprendizaje es algo más que la adquisición de conocimientos o construcción interna del conocimiento por parte del alumno, sino que implica una actividad que se realiza en el propio contexto donde interactúan los distintos agentes.

  •           ¿Quién determina metas, estrategias y condiciones de aprendizaje?

En este modelo no se pierde la autoridad del profesional puesto que la responsabilidad del aprendizaje se comparte con los alumnos. Eso sí, la clave está en saber cuándo y en qué circunstancia deben tomar las decisiones cada uno de los agentes.

  •           ¿Quién establece los objetivos?

Las decisiones que se toman varían en función del contexto, por lo tanto, unas se toman antes, otras después, y otras incluso durante el proceso de adaptación. La novedad de este modelo es que permite evaluar posteriormente a la práctica, y el profesor no sólo se centra en garantizar la adquisición de unos contenidos concretos, sino que su preocupación está en cómo organizar la programación de la materia, puesto que también se toman decisiones tanto previas como durante el proceso.

Para concluir, conviene señalar que hay que tener en cuenta cómo discurre el aprendizaje y adoptar las medidas oportunas para garantizar que nuestros alumnos están aprendiendo.