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domingo, 24 de febrero de 2013

Metáforas de la educación


A continuación se exponen algunas metáforas extraídas del texto del libro, de las cuales voy a hacer algún comentario:

“Corresponde al profesor ofrecer un contenido de cierta dificultad en partes”
Bajo mi punto de vista, lo que esta metáfora quiere decir es que el profesor no sólo tiene que ser difusor de contenidos sino que ha de conocer a los alumnos, sus dificultades y destrezas, y en ese sentido, adaptarlas a sus necesidades. Así pues el profesor no tiene que darles el contenido como un todo, sino distribuido en partes, planteando problemas reales a los alumnos y que sean ellos mismos quienes dirijan su propio proceso de enseñanza-aprendizaje.

“La enseñanza es como esparcir semillas en el viento, el profesor no puede prever lo que ocurrirá”.
Esta metáfora lo que quiere destacar es la gran diversidad de la educación, en cuanto a que cada alumno es único e irrepetible, y en ese sentido no se puede generalizar la enseñanza sino adaptarla a las necesidades de cada grupo de alumnos. Así como se esparcen semillas, y unas germinan y otras no, el profesor también difunde sus conocimientos y no todos los alumnos los adquieren de la misma manera puesto que los ritmos de aprendizaje son muy distintos en unos y otros.

“Los estudiantes son como una materia prima que tiene que moldearse de acuerdo a un patrón determinado”.
No estoy nada de acuerdo con esta metáfora puesto que en la educación no hay un patrón que valga. Como he dicho anteriormente, cada niño es único e irrepetible y existe una gran variedad de ritmos de aprendizaje distintos, por lo que resultaría inútil emplear los mismos métodos de aprendizaje para unos que para otros. Por otro lado, no puedes tratar de moldear a los alumnos, sino que hay que respetar los intereses, creencias y necesidades de cada uno. 

sábado, 23 de febrero de 2013

Una práctica ideal de enseñanza


Bajo mi punto de vista, la práctica ideal de la enseñanza sería aquella en la que, para empezar, el alumno fuera el protagonista del proceso de enseñanza-aprendizaje. Y por tanto, la tarea del profesor debería estar centrada en el aprendizaje del alumno y en ese proceso. Dicho profesor tiene que ser capaz de enseñar a sus alumnos con los métodos adecuados de cara a cumplir con el fin previsto. Así pues, debería utilizar una metodología activa y participativa, que se base en la experimentación y que haga al alumno partícipe y regulador de su propio aprendizaje. El profesor no sólo ha de guiarles a los alumnos en ese proceso sino que tiene que fomentar en ellos el afán y la curiosidad por aprender y hacer de ellos unas personas reflexivas.
Además de esto, la relación entre el alumno y el profesor ha de ser cercana. Cada alumno es único e irrepetible, por lo que el profesor ha de estar al tanto de esa gran diversidad y atender a cada uno de ellos de manera individualizada.

Como ya he dicho antes, el rol del alumno es como protagonista y centro del proceso de enseñanza aprendizaje. Él es quien aprende, por lo que la enseñanza debe estar centrada en él y adaptar sus necesidades para que dicho aprendizaje sea eficaz. Hay que permitirle que tome las decisiones no sólo de lo que aprende sino también de cómo lo aprende para facilitar el aprendizaje autorregulado. Así pues, la idea principal es concebir el rol del alumno como aquel que participa activamente en su propio proceso de aprendizaje.

La mejor manera para que los estudiantes aprendan es mostrarse, no como un profesor autoritario y distante, sino como alguien cercano que conoce todas sus destrezas y necesidades. El profesor ha de mostrar interés por las preocupaciones de los alumnos, motivarles y hacerles sentir importantes en el proceso de enseñanza aprendizaje. Así pues, el rol del profesor no sólo es de guía sino que es aquel que conoce a sus alumnos, los motiva y adapta su enseñanza al aprendizaje de los alumnos, teniendo en cuenta las necesidades de cada uno de ellos. La idea clave de este apartado resultaría de un combinado del profesor autoritario, pero a la vez flexible y cercano.


jueves, 21 de febrero de 2013

El docente, punto de partida del cambio en la enseñanza


A lo  largo de la lectura del libro se analiza el modelo de Enseñanza Centrada en el Alumno y su Aprendizaje (ECAA), y hemos podido ver las características que caracterizan dicho proceso y extraer nuestras propias conclusiones. La entrada que hoy publico refleja una reflexión de mi práctica como docente.

Después de “autoaplicarme” un instrumento del libro y responder a varios ítems del cuestionario, he podido reflexionar sobre qué es aquello que me mueve como docente.

Mi puntuación extraída en cada escala se asemeja bastante a la media óptima, por lo que considero que mis ideas sobre la práctica docente son las mismas que una enseñanza centrada en el alumno y su aprendizaje. Así pues, los ítems que han priorizado de manera positiva en mis puntuaciones son las de la Escala 1, en cuanto a aprendizaje centrado en el alumno y su aprendizaje se refiere. No obstante, considero que saber la teoría no implica saber ponerlo en práctica. Es decir, que muchas veces tenemos una imagen ideal sobre qué es ser un buen docente, pero no siempre lo realizamos así.

De cara a un aprendizaje más cercano con los alumnos, lo importante es que el profesor establezca relaciones afectivas con sus alumnos para que éstos se sientan más motivados. Así pues, el docente ideal también debería dejar actuar a los alumnos, pero no por sí solos, sino guiándoles durante su tarea y adaptando la enseñanza a las necesidades del grupo de aprendizaje. Se trata pues, de hacerles responsables de su propio proceso de enseñanza-aprendizaje, pero dándoles una retroalimentación para que puedan descubrir sus propios errores en el proceso. 


miércoles, 13 de febrero de 2013

Nuevas expectativas de los estudiantes



Con este vídeo pretendo que todo el que se aventure a prestar su atención por tan sólo 4 minutos pueda reflexionar sobre el “aprender” y “enseñar” de hoy en día. Al fin y al cabo, los alumnos de hoy no son tan diferentes a los de hace 20 años. Pero está claro que se requiere un cambio.

jueves, 7 de febrero de 2013

Learning centered



Frente a un modelo de enseñanza centrada en el profesor (teacher centered) donde pretende que el alumno adquiera unos conocimientos, actitudes y estrategias según el currículum escolar, está la enseñanza centrada en el alumno (student centered) donde se otorga mayor protagonismo al alumno permitiéndole tomar decisiones en su propio aprendizaje para que alcance los objetivos de aprendizaje.

Además de esto, Driscoll introduce  defiende un tercer modelo de enseñanza centrado en el aprendizaje, lo que se conoce como learning centered.

En el libro “Aprendizaje y enseñanza en el siglo XXI: Pautas para el desarrollo profesional del profesorado” se aborda sobre este tema. Sinceramente, antes de leer las páginas de este libro no sabía que existiera un tercer tipo de modelo de enseñanza centrada en el profesorado. Tras reflexionar sobre los conocimientos previos y los ya adquiridos tras informarme, puedo completar las siguientes preguntas que antes quedaban vacías de contenido

  •           ¿Quién aprende?

En este modelo no sólo  aprende el alumno, sino que se produce un aprendizaje común donde aprenden todos los participantes en el proceso como profesores, administradores o padres Es decir, todos los agentes del contexto. El rol que asume el profesor ya no es solamente de transmisor de conocimientos sino que aparece la idea del profesor como aprendiz y adopta también la función de investigador de la enseñanza.

  •           ¿Qué es el aprendizaje?

El aprendizaje es algo más que la adquisición de conocimientos o construcción interna del conocimiento por parte del alumno, sino que implica una actividad que se realiza en el propio contexto donde interactúan los distintos agentes.

  •           ¿Quién determina metas, estrategias y condiciones de aprendizaje?

En este modelo no se pierde la autoridad del profesional puesto que la responsabilidad del aprendizaje se comparte con los alumnos. Eso sí, la clave está en saber cuándo y en qué circunstancia deben tomar las decisiones cada uno de los agentes.

  •           ¿Quién establece los objetivos?

Las decisiones que se toman varían en función del contexto, por lo tanto, unas se toman antes, otras después, y otras incluso durante el proceso de adaptación. La novedad de este modelo es que permite evaluar posteriormente a la práctica, y el profesor no sólo se centra en garantizar la adquisición de unos contenidos concretos, sino que su preocupación está en cómo organizar la programación de la materia, puesto que también se toman decisiones tanto previas como durante el proceso.

Para concluir, conviene señalar que hay que tener en cuenta cómo discurre el aprendizaje y adoptar las medidas oportunas para garantizar que nuestros alumnos están aprendiendo. 


lunes, 4 de febrero de 2013

La autonomía como finalidad de la educación

En relación con el tema del que ayer hablaba: "Aprendizaje autorregulado", me gustaría añadir también lo siguiente. Pueden visitar las páginas e investigar más profundamente sobre el tema. 

Constance Kamil fue colaboradora de Jean Piaget en sus estudios relacionados con la psicología genética y teoría piagetiana. La doctora plantea las implicaciones de la teoría de Piaget en el desarrollo tanto de la autonomía moral como intelectual cuando dice que una persona es autónoma cuando “llega a ser capaz de pensar por sí misma con sentido crítico, teniendo en cuenta muchos puntos de vista, tanto en el ámbito moral como en el intelectual”. Afirma que"la finalidad de la educación es la autonomía", y destaca la idea del desarrollo de la autonomía tanto en el ámbito moral como en el intelectual de la persona. 

"Una persona es autónoma cuando llega a ser capaz 
de pensar por sí misma con sentido crítico".